No obstante, la ciudad necesita tiempo para llegar a ser la ciudad de vanguardia en Latinoamérica con menos inseguridad, menos delincuencia y generación de empleo que es una de las prioridades de la administración. Asimismo, se requiere la colaboración de los ciudadanos para mejorar la seguridad y la imagen de la ciudad, aportando el sentido de convivencia entre todos.
Bogotá es una ciudad de todos y requiere la ayuda no solo del Alcalde y su administración, sino que también de las autoridades distritales y zonales, de tal forma que desde cada una de las localidades se conscientice a los líderes de cada zona para colaborar con la eliminación de posibles focos de habitantes de calle que puedan irse instalando en cambuches o grupos. Por lo tanto, ésto podría generar expendios de droga y microtráfico lo que conlleva a una mayor delincuencia e inseguridad.
Lo anterior, sin contar con que a la ciudad llegan mensualmente personas que desanimados por la falta de empleo en sus lugares de procedencia, creen encontrar en la ciudad la solución a su problema de empleo y de mejores condiciones en general, pero no son conscientes de que esto genere mayor desocupación y más sensación de inseguridad.
Una posible solución a este problema de diseminación de los habitantes de calle, a lo largo de las calles de la ciudad, podría ser la creación de unos centros de rehabilitación administrados directamente por la Personería u otra autoridad competente. Con estos centros, la administración tendrá la facilidad de suministrarles su dosis diaria de medicamentos y alimentación, para lo cual se les exija como condición una higiene básica.